¿Qué es el seguro de responsabilidad civil profesional para arquitectos?

El artículo 1902 del Código Civil español establece que “el que por acción u omisión causa un daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

Es por tanto este precepto el que obliga al resarcimiento del daño producido a otros en cualquier ámbito de la actividad humana.

Seguros de Responsabilidad Civil Profesional

El seguro de responsabilidad civil para arquitectos nace con el objetivo de hacer frente a una posible reclamación de un tercero perjudicado, haciendo frente a la indemnización necesaria para la reparación del daño causado.

El seguro de responsabilidad civil profesional para arquitectos es una mera variante de este tipo de productos de seguro, orientado específicamente a proporcionar cobertura por posibles daños causados en el desempeño de actividades profesionales.

Particularidades

El art. 17 de la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) fija las responsabilidades que los distintos agentes intervinientes en el proceso de edificación (constructor, promotor, arquitecto, arquitecto técnico) tienen frente a los propietarios u otros adquirientes de los inmuebles construidos. Asi:

  • Responderán durante diez años de los daños materiales causados en el edificio por vicios o defectos que afecten a la cimentación, los soportes, las vigas, los forjados, los muros de carga u otros elementos estructurales, y que comprometan directamente la resistencia mecánica y la estabilidad del edificio.
  • Responderán durante tres años, de los daños materiales causados en el edificio por vicios o defectos de los elementos constructivos o de las instalaciones que ocasionen el incumplimiento de los requisitos de habitabilidad.
  • Responderán durante un año de los daños materiales por vicios o defectos de ejecución que afecten a elementos de terminación o acabado.

Conviene matizar que los plazos indicados no serían de prescripción de acciones sino de garantía de forma que si apareciesen durante estos plazo éstos podrían ser imputados a los agentes intervinientes en la edificación y no al propietario.

El plazo de prescripción de las acciones que el tercero perjudicado puede llevar a cabo por los daños descritos en los apartados anteriores se establece en dos años desde que se hubiesen detectado los mismos.